Apuestas deportivas y jugadores que creen en supersticiones

Una apuesta deportiva o de cualquier otra naturaleza es una predicción entre un grupo de posibilidades y se resuelve entre dos alternativas, ganar o perder. Es una forma de juego fundamentada en el azar. Estas se llevan a cabo en diferentes ámbitos de la cotidianidad.  Si eres de los supersticiosos o maniosos puedes probar a ver si aciertas con un código de bono para apuestas , así pones a prueba tus creencias, ya sea que acabe en 13, en 7, que lo toque una embarazada… y si te toca ¡puedes compartir el truco con nosotros!.

El azar y la superstición en el deporte

La superstición es una creencia desligada de la razón y se fundamenta en el pensamiento mágico y en la tradición popular. Se trata de ciertas prácticas o rituales que según las creencias de la gente, aumentan o repelen la buena  suerte.

Las apuestas deportivas,  se sustentan en una combinación de habilidad por parte de los jugadores y suerte por parte de los apostadores. La superstición entra en el juego en un intento de manipular el azar.

Es conocida la práctica de estos rituales por parte de jugadores para tener buena suerte en el juego y conseguir el objetivo deseado. Probablemente, en más de una ocasión un golpe de suerte en el campo dejó a más de un apostador descolocado.

Iker Casillas hizo historia en el fútbol español, no solo por ser uno de los mejores arqueros del mundo, sino por la cantidad de rituales que ponía en práctica. Se sabía de su costumbre de ponerse los calcetines al revés. ¡La suerte en los calcetines!

Son conocidas las manías supersticiosas de Zidane, quien en ocasiones se empeña en reproducir las circunstancias en la cuales el Real Madrid obtuvo un triunfo importante para llamar nuevamente la suerte.

Paolo Di Canio cuando jugaba con el West Ham solía ponerse primero la bota izquierda. Un día el jugador italiano se colocó los pantalones al revés y no quiso cambiarlos. Ese día, el West Ham le ganó al Arsenal después de 14 años. Seguramente, ese triunfo estremeció las apuestas.

René Higuitas, portero del Atlético Nacional, en una acción desesperada por mejorar la suerte de su equipo consultó a una adivina. Esta les aconsejó que, para cambiar la suerte, todos los jugadores debían usar cinturones y calzoncillos azules. Al final, para alegría o desgracia de los apostadores, ganaron la Copa Libertadores.

Dentro de las anécdotas del fútbol se recuerda al pulpo Paúl en el mundial del 2019, quien predijo los resultados con un 85 % de acierto. Seguramente se convirtió en un aliado de los apostadores.
De igual forma, quienes arriesgan su dinero también hacen lo suyo; usan amuletos y otros artilugios para derramar la suerte en el campo, con lo que intentan llenar sus bolsillos. No faltará quien retire su apuesta porque el juego fue suspendido y convocado para un día 13.

Unos y otros, con sus supersticiones, tratan de mover la suerte a su favor en función de un objetivo común, ganar ya sea el juego o la apuesta.